Y que tus pasos por el firmamento, sean claros y cálidos, que tus canciones y odas cantadas al viento, sean tan profundas como tus caricias, que tus danzas a la luz del fuego, atraigan al verdadero amor.
Para que sigas creciendo y siendo tan honesta como siempre, que estas palabras no se pierdan hasta el fin de tus tiempos, que cuando el sol muera, nazca la luna y esta te traiga soledad, que sepas que nunca estarás sola.
Que si algún día te pierdes, el viento te susurrará que seas fuerte, que si algún día caes, la tierra te abrazará cantándote al oído que eres fuerte y que te realces de nuevo.
Que cuando leas estas palabras, tus latidos se volverán más fuerte, que los sentimientos y decisiones, no nos separen nunca en alma, ya que la carne y el hueso nos ha separado en el tiempo.
Con estas palabras me despido de ti, ángel de la guardia.
Rafo Valle.

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