Ambigua, eres hasta la muerte, rompiste las barreras de tus propias leyes y asesinaste todas las reglas en tu intento de libertad.
Todo por conseguir solo un objetivo, ser feliz sin aquello que no tienes.
A veces fuiste víctima de la sociedad, recibiste sus horribles flagelos, enmascaraste toda pena de dolor y todo sentimiento de malestar, por no contentar aquellos de pensamientos egoístas y de corazones efímeros que al estar embriagados de sus propias y conservativas costumbres, solo son capaces de ver algo que está más allá de sus ideales, tu felicidad, aquello que nadie supo arrebatarte. Fuiste fuerte, valerosa y no te detuviste ante nada, no fuiste un ser opaco, ni escueto, fuiste más que eso, simplemente fuego danzante.
Destacaste entre una multitud cruel, insociable, insensible y sobretodo cruel.
En compañía de almas puras encontraste apoyo, amistad y un amor propio que fue capaz de eclipsar todas las maldades y mentiras de los buitres carroñeros que te rodean.
Ahora tu existencia es más leve, más feliz, pronto esa felicidad se incrementará de tal forma que, ninguna pena podrá desandar sobre tu azotado pecho ni en tu cargada espalda.
Recuerda que aquellos que una vez te humillaron, los volverás a ver muriendo a tus rodillas, implorando perdón por su crueldad, pero ahora, es tiempo de que seas feliz.
Todo por conseguir solo un objetivo, ser feliz sin aquello que no tienes.
A veces fuiste víctima de la sociedad, recibiste sus horribles flagelos, enmascaraste toda pena de dolor y todo sentimiento de malestar, por no contentar aquellos de pensamientos egoístas y de corazones efímeros que al estar embriagados de sus propias y conservativas costumbres, solo son capaces de ver algo que está más allá de sus ideales, tu felicidad, aquello que nadie supo arrebatarte. Fuiste fuerte, valerosa y no te detuviste ante nada, no fuiste un ser opaco, ni escueto, fuiste más que eso, simplemente fuego danzante.
Destacaste entre una multitud cruel, insociable, insensible y sobretodo cruel.
En compañía de almas puras encontraste apoyo, amistad y un amor propio que fue capaz de eclipsar todas las maldades y mentiras de los buitres carroñeros que te rodean.
Ahora tu existencia es más leve, más feliz, pronto esa felicidad se incrementará de tal forma que, ninguna pena podrá desandar sobre tu azotado pecho ni en tu cargada espalda.
Recuerda que aquellos que una vez te humillaron, los volverás a ver muriendo a tus rodillas, implorando perdón por su crueldad, pero ahora, es tiempo de que seas feliz.
Rafo Valle, que esta humilde historia, os sea útil para encontrar valor y coraje.

No hay comentarios:
Publicar un comentario