Vas caminando por una carretera en plena montaña, estas sola, huraño e intratable.
Entonces no decides mirar atrás.
En tu mente, todos, están gritando, todos están dando berridos para que abandones tu aislamiento, que reprimas tu soledad y vuelvas como antes.
Tu consciencia te suplica que lo hagas todo por obtener una sonrisa, que hagas lo que sea para poder ver tus memorias felices grabadas en los rayos del sol naciente, pero esto ya no cobra sentido en tus nuevos atardeceres, ahora ya no te desesperas al pasar una noche fría sin nadie que te abrace, sin nadie que te susurre al oído lo mucho que depende ella de ti, que ninguna oprima tu pecho ni clave sus uñas en tu espalda en búsqueda de sexo salvaje, ahora ya todo es diferente.
Sigues caminando sin que nada te afecte, sin que nada llame la atención, excepto el cantar de los verderones y el sonido de los ríos cercanos.
Ahora ya todo te da igual, si pierdes, si ganas, si creces o si mueres esta misma tarde, ahora solo te importa refugiarte en tu mismo universo, ahora solo te importa seguir adelante y que el tiempo cumpla su camino y que a lo largo de tu vida te des cuenta de cómo puedes vivir sin las personas que amas, como puedes vivir sin esas personas, es imposible, por mucho que hagas un intento de encarcelarte en tu misma prisión, los que te aman, no van a dejar que cumplas condena por los errores ni por la crueldad de otros.
Vas caminando por la senda de una montaña, detienes tus pasos, reflexionas y entonces miras atrás.
Entonces no decides mirar atrás.
En tu mente, todos, están gritando, todos están dando berridos para que abandones tu aislamiento, que reprimas tu soledad y vuelvas como antes.
Tu consciencia te suplica que lo hagas todo por obtener una sonrisa, que hagas lo que sea para poder ver tus memorias felices grabadas en los rayos del sol naciente, pero esto ya no cobra sentido en tus nuevos atardeceres, ahora ya no te desesperas al pasar una noche fría sin nadie que te abrace, sin nadie que te susurre al oído lo mucho que depende ella de ti, que ninguna oprima tu pecho ni clave sus uñas en tu espalda en búsqueda de sexo salvaje, ahora ya todo es diferente.
Sigues caminando sin que nada te afecte, sin que nada llame la atención, excepto el cantar de los verderones y el sonido de los ríos cercanos.
Ahora ya todo te da igual, si pierdes, si ganas, si creces o si mueres esta misma tarde, ahora solo te importa refugiarte en tu mismo universo, ahora solo te importa seguir adelante y que el tiempo cumpla su camino y que a lo largo de tu vida te des cuenta de cómo puedes vivir sin las personas que amas, como puedes vivir sin esas personas, es imposible, por mucho que hagas un intento de encarcelarte en tu misma prisión, los que te aman, no van a dejar que cumplas condena por los errores ni por la crueldad de otros.
Vas caminando por la senda de una montaña, detienes tus pasos, reflexionas y entonces miras atrás.
De corazón, Rafo Valle.
No hay comentarios:
Publicar un comentario